Páginas

3 de marzo de 2011

Coralliophaga lithophagella


Bivalvo que suele esconderse en las grietas de las rocas. Concha encontrada en la Playa de Poniente, Gijón, febrero de 2011.


“Riñas de gatos” Eduardo Mendoza. Planeta, 2010

La trama imaginaria dentro de las semanas previas a la guerra civil española que presenta el autor seduce, no en vano es un maestro en urdir intrigas. Las ideas y pugnas de esas fechas, sobre todo en los personajes del “pueblo llano”, las intromisiones y falsas no intervenciones del resto de países europeos, las injusticias, abusos y errores de cada clase en el conflicto se reflejan con claridad.
Pare ello intenta una visión objetiva externa, formalizada en un extranjero que acude a nuestro país por motivos profesionales, tasar un cuadro. Tarea que resultará complicada al ir descubriéndose los motivos ocultos y reales de su encargo. Mendoza acierta magníficamente en la visión del verdadero experto en arte: los cuadros tienen un significado muy concreto en cada era y entenderlo realza su belleza e interés.
Quizás lo que más choque en el texto sea la intromisión de los personajes reales en la trama ficcional; es decir, el papel fantasioso que les otorga Mendoz en la intriga policial creo que estropea la resolución del caso y reduce la calidad general de la obra. Mezclar ficción con la historia que aún tenemos los lectores en la memoria o en la de nuestros padres es difícil. Sobre todo cuando se intenta profundizar en las motivaciones y vivencias personales de los mal llamados grandes protagonistas, en todo caso protagonistas más llamativos –los líderes de cualquier época-. Jose Antonio, Franco, Sanjurjo, el presidente de la república todavía nos provocan alteraciones del pulso, rechinar de dientes o sonrisas irónicas si nos suena a falsa su imagen. Centrar la atención en lo individual (riñas de gatos, cuasi domésticas), es por otra parte una tendencia actual que explica sólo parte de lo sucedido: las mismas personas con los mismos rencores están presentes a nuestro alrededor, pero no hay guerra (y sí en cambio en estos momentos en el norte de África).

No hay comentarios: