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10 de marzo de 2011

Ophioderma longicauda



Equinodermo bajo las piedras del litoral rocoso gijonés, marzo de 2011. Identificado por Juanlu, de Asturnatura.


La ley del embudo sobre el infinito.

Que no deja de ser una variante de la  buena agudeza visual para la paja en el ojo ajeno y la miopía sin tratar de la viga en el propio.

Dentro de la limitación neuronal humana para comprender ciertos hechos, en algunas religiones se acepta la infinitud temporal del dios creador como forma de resolver la cadena perpetua (no la condena perpetua del filósofo obsesionado con ello) o inagotable de quién hizo al hacedor. La fe se adapta a esta lógica y se acabó el problema, incluso recoge conocimientos actuales y acepta la teoría de la evolución: es normal que individuos que siempre han nacido de otros están incapacitados para entender maneras de existir sin principio ni fin.
Ahora bien, si determinados científicos excluyen la presencia de la divinidad y mantienen la misma teoría de la infinitud del universo -con o sin bing-bangs repetidos-maquinando fórmulas matemáticas, los anteriores dirán que es falso, que el universo tuvo que crearlo alguien...

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