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10 de mayo de 2010

Peziza varia

Ascomicete que crece en restos en descomposición.
Jardín Botánico de Gijón, mayo de 2010.


“Bartleby, el escribiente” Herman Melville

De vez en cuando se cruzan con nosotros seres extraños, por ejemplo, un escribiente o amanuense, que siguen su camino de forma imperturbable y alteran el nuestro. Da lo mismo que nos esforcemos en cuidarlos, que los riñamos con más o menos energía o que escapemos de ellos. Otras personas seguirán el impulso racional y les presionarán con la legalidad en la mano. Dichos seres, que apenas dan pistas para entenderlos -quizás intuyamos u oigamos cotilleos- persistirán hasta el final irremediable en su insólita postura.
El resumen de este cuento es sencillo, el tema le puede surgir relativamente fácil a un observador de la vida cotidiana, la maestría en relatarlo sólo está al alcance de escritores como Melville.

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